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La Ciudadela Imperial de Hue

Hay una extraña sensación de adentrarse en el pasado al cruzar el río y adentrarse en la Ciudadela, que fue la fortificación más grande construida por la monarquía vietnamita. La muralla medía más de 10.000 metros. Diez puertas franqueaban el acceso a este mundo restringido.

Construida por reyes confucianos, la ocuparon los franceses, la bombardearon los estadounidenses y en la actualidad está en proceso de restauración.

La ciudadela imperial la mandaron construir los monarcas Nguyen que reinaron a comienzos de siglo XIX. Las fortificaciones seguían el modelo de ingeniería militar francesa de Vauhan, pero la disposición interior revela principios arquitectónicos chinos.

La ciudadela comprendía tres ciudades amuralladas concéntricas: KinhThanh (Capital), Hoang Thanh (Imperial) y Can Thanh (Prohibida). A la Ciudad Imperial se entraba por la Ngo Mon (puerta del Sur, erigida en 1833),que daba acceso al Thai Hoa (palacio de la Paz Suprema, construido en 1805) y al Can Chanh (palacio de la Ley Celestial), donde se recibía a los enviados extranjeros.

La estructura jerárquica de esta monarquía confuciana se traducía así con toda claridad en la disposición arquitectónica de la ciudadela. En 1884 sufrió un duro golpe simbólico, cuando entró en la Ciudad Prohibida el primer francés. Tras la abdicación en 1945 del último soberano, Bao Da, la ciudadela quedó a merced de los estragos del tiempo y de la guerra.

En 1968, Hue permaneció en poder de las tropas norvietnamitas, con su bandera ondeando en lo alto de la torre, durante 25 días. Para retomar la ciudad, la aviación survietnamita y la artillería norteamericana bombardearon la Ciudadela, arrasándola completamente. La Ofensiva Tet, como es conocida, fue una de las batallas más sangrientas de toda la guerra. Más de 10.000 personas murieron y una parte importante de la herencia cultural de este país saltó en pedazos. Un verdadero capítulo del Apocalipsis. Tet, el Año Nuevo vietnamita, un momento tradicional de alegría y buena voluntad, probablemente tenga una connotación amarga desde entonces en Hue.