Ninguna época puede considerarse mejor o peor para viajar a Vietnam. Cuando una región aparece lluviosa, frÃa y húmeda, siempre existe otra zona cálida y soleada.
El verano, de mayo a octubre, se caracteriza por el aumento de las temperaturas y las fuertes precipitaciones, con frecuentes tifones.
La situación de Vietnam en la zona monzónÃca del Sudeste Asiático, entre el trópico de Cáncer y el Ecuador, da lugar a un clima complejo que varÃa de una región a otra:
En el norte del paÃs y en las regiones del interior las temperaturas son subtropicales, con inviernos secos y veranos húmedos. En las zonas central y sudeste se registra un clima tropical monzónico de altas temperaturas y abundantes lluvias.

El Norte de Vietnam acoge dos estaciones: el invierno frÃo y húmedo (de noviembre a abril) y el verano caluroso (entre mayo y octubre). Los altiplanos resultan significativamente más frescos que las tierras bajas, y las temperaturas pueden descender hasta helar durante el perÃodo invernal. Pueden producirse tifones entre julio y noviembre, afectando a las áreas norte y central.
Y en el sur de Vietnam existen dos temporadas: la húmeda y la seca, con temperaturas aún más elevadas que en el norte. En la capital, Hanoi, se registran 13ºC en enero, que ascienden hasta los 33ºC en julio. El Ãndice medio de precipitaciones es de 1.830 milÃmetros anuales.
El perÃodo más caluroso y húmedo se extiende de finales de febrero a mayo. La costa central resulta especialmente árida entre junio y octubre.
El clima del norte de Vietnam recibe la influencia de las corrientes de aire de Asia central, que originan una climatologÃa parecida a la de China. En general, en Vietnam prevalecen dos estaciones bien definidas.
De noviembre a abril el norte experimenta un invierno relativamente frÃo y húmedo, lo que se debe a los vientos polares que soplan desde Siberia y China, a menudo haciendo que las temperaturas desciendan por debajo de los 0º CentÃgrados en las regiones montañosas al norte y al este de Ha-noi (Hanoi) con una lluvia fina y frÃa durante la mayor parte de los meses de invierno.
El verano, de mayo a octubre, se caracteriza por el aumento de las temperaturas y las fuertes precipitaciones, con frecuentes tifones.